
Dice la leyenda...
Un escorpión estaba mirando el río. Quería cruzar. Vió a la rana y le dijo: "Me cruzas"?
La rana, le respondio desconfiada: "No me picaras?" y el escorpion le dijo: "No, que va! si lo hago nos ahogaremos juntos!".
Es así que la rana, frente a tan "lógica y aplastante" respuesta, se decidió a cruzar al escorpión.
Ya en mitad del río, el escorpión le pica.
La rana sorprendida le pregunta: "Pero que haces? Porque me has picado?".
"Está en mi naturaleza", le respondió el escorpión.
...Los dos se ahogaron.
Nací el 7 de noviembre de 1963, y pertenezco al signo astrológico del escorpión.
Y vaya curiosidad, esta leyenda del siglo XX, se suele (o se solía) aplicar metafóricamente a determinadas realidades. Con la llegada del siglo XXI y las trepidantes mutaciones de la condición humana, he podido comprobar que ha perdido cierta fuerza mística y ejemplificadora.
En estos años, (y ya he ido perdiendo ese efecto sorpresa) he visto alguna que otra rana con un disimulado aguijón y a más de un escorpión haciendo croac-croac.
Tal vez se esté creando una nueva fábula?
Puede que si. Pero sea como sea el prólogo, lo curioso y anecdótico a la vez, es que sigue teniendo el mismo final.
Moraleja: Si te sientes rana y quieres ser escorpión, no vale la pena camuflarte, esforzarte, despersonalizarte. Cuentes como quieras contar esa leyenda, del derecho o del revés, versión siglo XX ó XXI, acabará teniendo el mismo epílogo: Glup, glup....
C.
1 comentario:
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