
Decía el poeta: "Por la Manchega llanura, se vuelve a ver la figura, de Don Quijote pasar..."
Anduve, como decía Cervantes, entre molinos y gigantes, por la extensa Castilla y rememoré como si de un flashback se tratara, mis recuerdos apilados en la estantería bibliotecaria de mis sienes. Me centré en los documentos principales, y sentado bajo las aspas de un molino del Alcázar de San Juan, comprendí que el camino está para transitarlo.
No hay un año mejor que otro, ni un año gafado o uno excepcional. Hay gentes que hacen daño a otras gentes -son tantas las variantes, lamentablemente... guerras, terrorismo, denuncias falsas, malos tratos, explotación, hambre, ignorancia-, hay dolor mucho dolor por allí, hay silencio y soledad en la pradera, hay hipocresía y egoísmo en los poros de la meseta social de occidente (y mejor ni imaginarse la de oriente).
En fin, como decía Don Enrique Santos Discépolo: "El mundo fue y será una porquería, ya lo sé. En el 506 y en el 2000 también".
Haciendo un otro nuevo alarde de optimismo, desde la Plaza Mayor y corazón latente de Chinchón, mirando el azul cielo nuboso y bebiendo el frío calor del tinto de taberna, me animé una vez más a contemplar y degustar ese mundo plagado de fascinantes sensaciones, maravillosas historias, bonitas personas y espectaculares rincones. A recordar y hacer un lugar en mi corazón a toda esa gente positiva y cálida que se cruzó y cruza en mi camino (o yo en el suyo) a lo largo de estos 44 años de viaje.
Me prometí, y espero sea por última vez, no dejar a los agoreros y víctimas de estos tiempos "relativos" que hagan de mi otro víctima (porque estoy harto de las/los víctimas), pero tampoco a falta de enemigo o adversario, me hagan su victimario o verdugo. Ya tome mucha sopa,...
Vi pasar a Don Quijote arrastrando su pena, su derrota. Vi a los molinos -esperando tal vez a otro Quijote?- Vi a un Sancho Panza harto de escuchar sobre la Ley de Igualdad y a una Dulcinea poniendo una denuncia falsa, porque Don Quijote no regresaba de luchar contra gigantes.
Vi como el aire se escabullía entre los cientos de recuerdos y polvaredas de la ancha meseta y todo quedaba en el olvido.
Nunca se te ocurrió pensar que tipo de alucinógeno tomaba Cervantes, cuando puso delante de ese tal Quijano un monton de gigantes de harina y hélices de madera?...
Y antes que se me calienten la ideas, y Al Gore venga pa enfriarlas y aconsejar una nueva fórmula para hacer lo que el jamás se atrevió cuando pudo hacerlo...(al menos Clinton tenia una Lewinsky), me despido de todos dando una bienvenida...a mi hijita -con quien pasaré una pequeña y deseadas vacaciones- y al año 2008 que, como todos suelen decir, será mejor que el 2007, y sino que le pregunten a ZP.
Las Quijotadas son una Utopía.
La Utopía, el horizonte (cuando más te acercas, mas se aleja).
Por tanto, las Quijotadas son el horizonte.
Y Cervantes uno de los nuestros.
c.
Anduve, como decía Cervantes, entre molinos y gigantes, por la extensa Castilla y rememoré como si de un flashback se tratara, mis recuerdos apilados en la estantería bibliotecaria de mis sienes. Me centré en los documentos principales, y sentado bajo las aspas de un molino del Alcázar de San Juan, comprendí que el camino está para transitarlo.
No hay un año mejor que otro, ni un año gafado o uno excepcional. Hay gentes que hacen daño a otras gentes -son tantas las variantes, lamentablemente... guerras, terrorismo, denuncias falsas, malos tratos, explotación, hambre, ignorancia-, hay dolor mucho dolor por allí, hay silencio y soledad en la pradera, hay hipocresía y egoísmo en los poros de la meseta social de occidente (y mejor ni imaginarse la de oriente).
En fin, como decía Don Enrique Santos Discépolo: "El mundo fue y será una porquería, ya lo sé. En el 506 y en el 2000 también".
Haciendo un otro nuevo alarde de optimismo, desde la Plaza Mayor y corazón latente de Chinchón, mirando el azul cielo nuboso y bebiendo el frío calor del tinto de taberna, me animé una vez más a contemplar y degustar ese mundo plagado de fascinantes sensaciones, maravillosas historias, bonitas personas y espectaculares rincones. A recordar y hacer un lugar en mi corazón a toda esa gente positiva y cálida que se cruzó y cruza en mi camino (o yo en el suyo) a lo largo de estos 44 años de viaje.
Me prometí, y espero sea por última vez, no dejar a los agoreros y víctimas de estos tiempos "relativos" que hagan de mi otro víctima (porque estoy harto de las/los víctimas), pero tampoco a falta de enemigo o adversario, me hagan su victimario o verdugo. Ya tome mucha sopa,...
Vi pasar a Don Quijote arrastrando su pena, su derrota. Vi a los molinos -esperando tal vez a otro Quijote?- Vi a un Sancho Panza harto de escuchar sobre la Ley de Igualdad y a una Dulcinea poniendo una denuncia falsa, porque Don Quijote no regresaba de luchar contra gigantes.
Vi como el aire se escabullía entre los cientos de recuerdos y polvaredas de la ancha meseta y todo quedaba en el olvido.
Nunca se te ocurrió pensar que tipo de alucinógeno tomaba Cervantes, cuando puso delante de ese tal Quijano un monton de gigantes de harina y hélices de madera?...
Y antes que se me calienten la ideas, y Al Gore venga pa enfriarlas y aconsejar una nueva fórmula para hacer lo que el jamás se atrevió cuando pudo hacerlo...(al menos Clinton tenia una Lewinsky), me despido de todos dando una bienvenida...a mi hijita -con quien pasaré una pequeña y deseadas vacaciones- y al año 2008 que, como todos suelen decir, será mejor que el 2007, y sino que le pregunten a ZP.
Las Quijotadas son una Utopía.
La Utopía, el horizonte (cuando más te acercas, mas se aleja).
Por tanto, las Quijotadas son el horizonte.
Y Cervantes uno de los nuestros.
c.
1 comentario:
Aún y cuando te veas rodeado de molinos y gigantes... Sabes que también encuentras remansos de paz y cálida estima...
No dejes de luchar, Claudio, NUNCA.
Los que te queremos estamos contigo.
Como bien dices: el camino está para transitarlo...
Un feliz 2008!
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