Hace solo unos días ha comenzado un nuevo año.
Mensajes de texto, mails, sms y una infinita variedad de opciones, siempre ligadas a la tecnología, y a la distancia corporal, que nos han acercado el saludo y el buen deseo de muchos amigos, conocidos, familiares, proveedores, clientes, y algunos otros circunstanciales que, por alguna razón, nos tienen en su agenda de correo o telefónica.
De hecho, no me resisto a tales imponderables, pero no dejo de preguntarme una y otra vez, porque razón todas esas personas, toda esa inmensa masa humana, se recuerda de mi, de ti o de todos los mortales en esta porción del año llamadas Fiestas.
Seguramente algunos adjetivaran estos comentarios o pensamientos con la fina labor de dibujarme algún que otro perfil antisocial...No!! que va!! Nada de eso amigos. He sido, seré y creo moriré siendo un bicho social y sociable. Pero esta condición innata mía, no debe porque censurarme la posibilidad de interrogarme y lanzar al espacio esta inquietud.
Porqué ? Me digo cada 25 de diciembre o cada 1 de enero.
Será sólo por tradición cultural? Será porque acumulamos tantos buenos deseos a lo largo de 360 y tantos días que un dia va y sale todo de golpe?
O será porque es vindicar una necesidad de ser queridos, de ser aceptados, de mirar en el barómetro de sociabilidad si estamos mejor o peor que antes, en estas lides de lo familiarmente amigable o de lo política y socialmente correcto?.
En lo que a mi concierne, tengo que admitir que estas epocas del año nunca fueron diferentes a otras, aunque debo admitir que, con el transcurrir de los años y de las experiencias, la flama del aquel calor de la ilusión de reyes que recorría mi cuerpo hace 4 décadas atrás, no es la misma, pero tampoco tan diferente en lo esencial.
Pero, independientemente que los sms, los mails y demas, me y te reduzcan a un cordero del saludo masivo (es mejor hacer uno y enviarlo a toda la lista, suelo escuchar y ver), en mi interior, muy dentro mio y en el espejo donde me miro, cuando veo a mi niña irse a dormir pronto porque Papa Noel vendrá por la noche, o porque el tripartito de medio oriente aterrizará sus camellos por la terraza, reconozco que hay una una magia, un halo especial que gira y se acerca en función de los valores negativos o positivos que irradie nestro cuerpo y alma.
Había una canción de Fito Páez (11 y 6) que nos inspiró a Germán (un viejo amigo) y a mi a realizar un cortometraje en Super8, que aún retumba en mis oidos.
Esa canción hablaba de mantener la ilusión a pesar de la edad, de las experincias, de lo difícil que es el razonamiento en materia de ilusiones.
Y hablando de razonamiento e ilusiones, admito que no me encuentro en condiciones de "razonarle" a mi pequeña Mar, todo aquello que hemos y aún vivimos y vibramos con fantasía. Seguramente, algun compañerito más escéptico del cole le dira un día de estos: "Los reyes son tus papás"...
Y auque sepamos que esos regalitos de Papa Noel, de Reyes Magos (sin perder la tradición, la cultural y la mística, la nuestra y la de los demás) no llegaron de medio oriente ni de Laponia, hablaré con ella sobre aquella y esta ilusión, la de creer en nosotros, la de seguir siendo -aunque el calendario diga lo contrario- esos niños capaces de reir, de imaginar y de soñar e ilusionarse.
Por eso, mails y sms aparte, bien vale la fantasia de esta época del año!
Y si es posible, darle un empujoncillo para mantenerla viva el resto de los días también.
c.
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