Hoy es un día de aquellos que en un futuro citaremos como "un antes y un después de..."
En derecho esto se llama JURISPRUDENCIA.
Y tal vez, esta última palabra provenga de la Prudencia que a veces puede tener la Justicia, si es humana y si vela por el "interés supremo del menor".
Y quizá, aunque este juego de palabras no signifique nada para la Real Academia de la Lengua Española, seguramente que, para muchos papas de éste país -a los cuales me incluyo- este acto de PRUDENCIA y de RESPETO de la Justicia hacia la infancia, merece un trato especial y un lugar preferente en el anecdotario de la bibliotecas judiciales.
Hoy, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha dictado una sentencia que puede definirse como pionera y, quiza, mejor dicho, la mas acorde a los tiempos que transcurren.
Tiempos donde se proclama la Igualdad de Derechos a cuatro vientos y se procura equilibrar la balanza entre las diferentes opciones sexuales y sexos. Tiempos de "progresistas" y otras infinitas derivaciones "istas". Comparto y defiendo la igualdad, pero siempre que sea una praxis y no un discurso hueco y electoralista.
Despues de vivir tanto tiempo en la anormalidad, en el atraso y en la ignorancia, de tratar de razonar el tan mentado y tan vetusto "favor fillis" (proviene del derecho romano y aún se aplica en la mayoria de sentencias de divorcios en los Juzgados de Familia de toda España: "los niños con la madre") y de recorrer una y otra vez las distintas salas de Juzgados, Defensores de la Infancia, Fiscalia de Menores y un largo etc, acabas creyendo que eso que vives es lo normal, SI!!, aunque cueste creerlo.
Te levantas una mañana y dices: "quiza sea yo y unos pocos anormales los que no queremos entender que estamos equivocados". Posiblemente eso mismo habrían dicho personas como Colon, Julio Verne, Neil Amstrong o tantos anonimos que han creido que valia la pena luchar por lo que amas y crees, que tragarse sin mas el plato que te obligan a tomar.
Durante años, cientos, miles de padres que no hemos querido asumir esa "normalidad", nos hemos transformado en las ovejas negras del "progresismo ista de postín" y hemos roto la verguenza y salimos a las calles, a gritar nuestro dolor, a manifestar con alegría nuestro deseo de estar en igualdad de condiciones, en igualdad de derechos y de obligaciones, con nuestras hijas y nuestros hijos.
Hemos sido el antidiscurso de feminazismo. Hombres y papas responsables, hombres que se ocupan de sus chiquitos, que no renuncian a compartir los momentos mas trascendentales como lo son la educación, la sanidad, el hogar, la diversión, respetando y haciendo respetar los valores mas fundamentales de los ciudadanos de este pais, sobre todo el de nuestros hijos.
Hoy, el TSJC ha dictado una sentencia que recoge aspectos tan básicos e importantes como: "que la aplicación de este sistema permitiría posicionar a los cónyugues "en situación de igualdad" frente a los hijos, con el consiguiente y beneficioso impacto en su evolución. Y va más allá al subrayar que "la custodia compartida presenta "indudables ventajas" para el desarrollo del niño, porque este sistema compartido evita la aparición de los "conflictos de lealtades" de los menores para con sus padres y favorece la comunicación de estos entre sí".
A su vez, propone a la custodia compartida como "una forma que ayuda a visualizar la ruptura de la pareja como un conflicto en el que "no existen vencedores y vencidos ni culpables e inocentes" y, por otro, "a concebir el reparto equilibrado de cargas derivadas de la relación paterno filial como algo consustancial y natural", favoreciendo así "la implantación en los hijos de la idea de la igualdad de sexos".
Hoy, en Barcelona, Catalunya, España, hemos dado un paso hacia el siglo XXI. Tarde para muchos, pero se ha dado, eso es lo importante.
Y esto, hay que decirlo con la boca llena y el corazon orgulloso: Lo hemos conseguido un puñado de papas que no nos hemos dado nunca por vencidos. Porque nuestro amor SIEMPRE ha sido mas poderoso que cualquier ley, que cualquier coartada, que cualquier desazón, que cualquier sentencia.
Las manifestaciones, la consecuencia, los padres de la Plaza de Catalunya, la lucha, los hijos, han sido la fuerza que motivo el cambio, este despertar a la modernidad, a los derechos humanos y al respeto hacia tantas mujeres y tantos hombres que desean que sus hijos puedan crecer en una sociedad justa, equilibrada y digna.
Por eso, desde aqui, va un fuerte abrazo a todos mis compañeros de lucha, a todos los papas de España que, desde hoy, hemos empezado a vislumbrar el inicio de un cambio sin retorno.
Se acabo la caverna, el feminazismo entró en su ocaso, por fin la igualdad empieza a respirar aire puro, aire de verdad y no del ventilador de los vendedores de ilusiones.
Y esto no se lo debemos al Sr. Zapatero, que incumplió su promesa electoral porque perdía el voto del lobby feminazi, se lo debemos a nuestros hijos por tantos y tantos años de aguantar en silencio, la horfandad obligada, la ausencia forzada de padre, de tanto fin de semana alterno.
Si hay algo que queda en evidencia es que hay que seguir luchando, porque esto acaba de empezar.
c.
Y tal vez, esta última palabra provenga de la Prudencia que a veces puede tener la Justicia, si es humana y si vela por el "interés supremo del menor".
Y quizá, aunque este juego de palabras no signifique nada para la Real Academia de la Lengua Española, seguramente que, para muchos papas de éste país -a los cuales me incluyo- este acto de PRUDENCIA y de RESPETO de la Justicia hacia la infancia, merece un trato especial y un lugar preferente en el anecdotario de la bibliotecas judiciales.
Hoy, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha dictado una sentencia que puede definirse como pionera y, quiza, mejor dicho, la mas acorde a los tiempos que transcurren.
Tiempos donde se proclama la Igualdad de Derechos a cuatro vientos y se procura equilibrar la balanza entre las diferentes opciones sexuales y sexos. Tiempos de "progresistas" y otras infinitas derivaciones "istas". Comparto y defiendo la igualdad, pero siempre que sea una praxis y no un discurso hueco y electoralista.
Despues de vivir tanto tiempo en la anormalidad, en el atraso y en la ignorancia, de tratar de razonar el tan mentado y tan vetusto "favor fillis" (proviene del derecho romano y aún se aplica en la mayoria de sentencias de divorcios en los Juzgados de Familia de toda España: "los niños con la madre") y de recorrer una y otra vez las distintas salas de Juzgados, Defensores de la Infancia, Fiscalia de Menores y un largo etc, acabas creyendo que eso que vives es lo normal, SI!!, aunque cueste creerlo.
Te levantas una mañana y dices: "quiza sea yo y unos pocos anormales los que no queremos entender que estamos equivocados". Posiblemente eso mismo habrían dicho personas como Colon, Julio Verne, Neil Amstrong o tantos anonimos que han creido que valia la pena luchar por lo que amas y crees, que tragarse sin mas el plato que te obligan a tomar.
Durante años, cientos, miles de padres que no hemos querido asumir esa "normalidad", nos hemos transformado en las ovejas negras del "progresismo ista de postín" y hemos roto la verguenza y salimos a las calles, a gritar nuestro dolor, a manifestar con alegría nuestro deseo de estar en igualdad de condiciones, en igualdad de derechos y de obligaciones, con nuestras hijas y nuestros hijos.
Hemos sido el antidiscurso de feminazismo. Hombres y papas responsables, hombres que se ocupan de sus chiquitos, que no renuncian a compartir los momentos mas trascendentales como lo son la educación, la sanidad, el hogar, la diversión, respetando y haciendo respetar los valores mas fundamentales de los ciudadanos de este pais, sobre todo el de nuestros hijos.
Hoy, el TSJC ha dictado una sentencia que recoge aspectos tan básicos e importantes como: "que la aplicación de este sistema permitiría posicionar a los cónyugues "en situación de igualdad" frente a los hijos, con el consiguiente y beneficioso impacto en su evolución. Y va más allá al subrayar que "la custodia compartida presenta "indudables ventajas" para el desarrollo del niño, porque este sistema compartido evita la aparición de los "conflictos de lealtades" de los menores para con sus padres y favorece la comunicación de estos entre sí".
A su vez, propone a la custodia compartida como "una forma que ayuda a visualizar la ruptura de la pareja como un conflicto en el que "no existen vencedores y vencidos ni culpables e inocentes" y, por otro, "a concebir el reparto equilibrado de cargas derivadas de la relación paterno filial como algo consustancial y natural", favoreciendo así "la implantación en los hijos de la idea de la igualdad de sexos".
Hoy, en Barcelona, Catalunya, España, hemos dado un paso hacia el siglo XXI. Tarde para muchos, pero se ha dado, eso es lo importante.
Y esto, hay que decirlo con la boca llena y el corazon orgulloso: Lo hemos conseguido un puñado de papas que no nos hemos dado nunca por vencidos. Porque nuestro amor SIEMPRE ha sido mas poderoso que cualquier ley, que cualquier coartada, que cualquier desazón, que cualquier sentencia.
Las manifestaciones, la consecuencia, los padres de la Plaza de Catalunya, la lucha, los hijos, han sido la fuerza que motivo el cambio, este despertar a la modernidad, a los derechos humanos y al respeto hacia tantas mujeres y tantos hombres que desean que sus hijos puedan crecer en una sociedad justa, equilibrada y digna.
Por eso, desde aqui, va un fuerte abrazo a todos mis compañeros de lucha, a todos los papas de España que, desde hoy, hemos empezado a vislumbrar el inicio de un cambio sin retorno.
Se acabo la caverna, el feminazismo entró en su ocaso, por fin la igualdad empieza a respirar aire puro, aire de verdad y no del ventilador de los vendedores de ilusiones.
Y esto no se lo debemos al Sr. Zapatero, que incumplió su promesa electoral porque perdía el voto del lobby feminazi, se lo debemos a nuestros hijos por tantos y tantos años de aguantar en silencio, la horfandad obligada, la ausencia forzada de padre, de tanto fin de semana alterno.
Si hay algo que queda en evidencia es que hay que seguir luchando, porque esto acaba de empezar.
c.
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